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Tareas para el jardín en el mes de Enero
Escrito por Ecogarden
Jueves, 13 de Diciembre de 2012 00:00
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Un jardín siempre necesita cuidados. Quizá Enero no es el mes que requiere más trabajo pero si que hay algunas tareas básicas para que nuestro jardín produzca bonitos resultados en primavera.

- Es importante proteger las especies más delicadas del frío y de la nieve. Para ello instala o vigila las fundas, mantas de hibernación, pantallas cortavientos y demás protecciones contra el viento y el frío para que cumplan bien su función. Si los árboles tienen nieve será necesario sacudirla de las ramas para evitar que se partan. Cuando hay heladas es aconsejable no pisar el césped. Una capa de nieve ejerce una acción aislante sobre la hierba, así que no la retire. En cambio si tienes la suerte de poseer un estanque en tu jardín y nieva, debemos retirar los copos del agua, ya que éstos impiden la entrada suficiente de luz. El frío también provoca el endurecimiento del sustrato. Puedes mullirlo con la ayuda de una azada o azadillas y mantenlo acolchado con corteza de pino para evitar que se compacte.

En caso de que no hiele en tu zona, puedes empezar poco a poco con la poda de los arbustos ornamentales. Quita las ramas viejas y las que estén enfermas. Las heridas de poda cuyo diámetro supere los 2 centímetros deben ser tratadas con bálsamo para heridas. También puedes plantar arbustos frutales como el frambueso o la zarzamora.

- Si no hemos podado en Diciembre, debemos podar en este mes los rosales de pie. De ello dependerá la floración principal de primavera y la forma de la planta. Aprovecha para eliminar las ramas muertas, débiles o mal orientadas que saturan el interior del rosal. Es importante que con la poda no se astille la rama. Esparce abono completo o especial para rosales y entrecava ligeramente. Riégalos copiosamente y protege el cuello con mulching.

- Debemos aprovechar para dar una nueva aplicación a los árboles de aceite mineral mezclado con fungicida para mantener a raya las plagas de pulgones, cochinillas, escarabajos y hongos. Debes empapar bien la corteza.

- Puedes plantar árboles y arbustos caducifolios, sobre todo si es a raíz desnuda, siempre y cuando la tierra no esté helada o empapada. También puedes plantar plantas de flor de temporada.

- Es muy importante mantener húmedo el terreno para evitar que se compacte. Además contrarresta el efecto de las heladas ya que aumenta la inercia térmica. Esto es especialmente importante para las plantas en tiesto. Riega en las horas centrales del día.

- Si tienes alguna pendiente en el jardín puedes resolverla construyendo una rocalla. Así podrás disfrutar de plantas alpinas, coníferas enanas, vivaces, bulbosas... Aconsejamos que la construcción sea, por lo menos, planificada por un profesional.

- Se puede abonar el tejo, el boj y el acebo.

- Las hortensias agradecerán una capa adicional de turba.

- En un huerto se pueden plantar rúcula, pimientos, acelgas, patatas tempranas, habas, espinacas, zanahorias...(se puede comenzar a plantar en semilleros y más tarde trasplantarlos al huerto). Debemos limpiar de malas hierbas las zonas donde se sembrará en primavera, además de entrecavarlas para airearlas y mullirlas. A continuación, aplicar una enmienda orgánica (mantillo, compost, estiércol bien descompuesto) y entreverar con el suelo; le aportará nutrientes de liberación lenta y mejorará su textura y estructura.

- En cuanto a las plantas de interior, necesitan humedad ambiental, un lugar fresco y muy luminoso, alejado de la calefacción. Un riego al mes basta, excepto en el caso de las azaleas, cuyas finas raíces exigen riego regular por inmersión. Es importante vigilar que no se acumule agua en la base de los tiestos ya que podría provocar la caída de las flores, la asfixia de las raíces o la pudrición de la planta.

- En cuanto a las plantas que florecen en pleno invierno podemos enumerar: pensamientos, ciclámenes, eléboros o rosas de Navidad (ver Noticia "Plantas típicas de Navidad"), violetas, prímulas, bergenias, bignonia de invierno, jazmines de invierno, avellano mágico... Si quieres que florezcan más tiempo apórtales un abono rico en fósforo y potasio.

- En cuanto al césped es importante aportarle abono orgánico (humus, mantillo, compost) para prepararlo para el rebrote primaveral. Si la hierba está un poco más alta de lo habitual estará más protegida. Y procura que no se acumule agua de lluvia en forma de charcos permanentes.


Última actualización el Martes, 10 de Diciembre de 2013 16:43
 
consejos de jardinería
Escrito por Ecogarden
Lunes, 26 de Noviembre de 2012 00:00
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Última actualización el Miércoles, 23 de Enero de 2013 17:46
 
¿Por que cambian las hojas de color en otoño?
Escrito por Ecogarden
Martes, 20 de Noviembre de 2012 00:00
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El cambio de color en las hojas está relacionado con el tiempo de radiación solar. Con la llegada del otoño los días se acortan y la luz es cada vez menos intensa, evitando que los árboles produzcan clorofila, que es la encargada de dar a las hojas su color verde y tiene la exclusiva capacidad de capturar luz del sol para la realización de la fotosíntesis. Por lo tanto, con el otoño el color verde de la clorofila disminuye en las hojas haciendo que los otros colores puedan al fin enseñar su verdadera intensidad. Son sustancias que siempre estaban presentes, sólo que estaban escondidas detrás del abundante color verde que produce la clorofila. Los pigmentos amarillos existentes en la planta se vuelven dominantes en ciertas especies y se hacen visibles. Pero también surgen colores como rojos intensos, naranjas y marrones. ¿A qué se debe todo ésto?

Los amarillos y los naranjas provienen de las xantofilas y los carotenos, sustancias que también participan en la fotosíntesis absorbiendo la luz que la clorofila no puede absorber y que además tienen una función protectora antioxidante. Son pigmentos muy comunes que se encuentran también en flores, zanahorias, plátanos y la yema de los huevos.

La antocianina causa que las hojas amarillas se pongan rojas, azules y púrpuras. Esta molécula es un potente antioxidante común y se encuentra también en acelgas, manzanas rojas, la uva lila y flores como violetas y jacintos. Los colores rojos y los lilas son sustancias fabricadas exclusivamente en otoño. En algunos árboles como los Arces, la glucosa queda atrapada en las hojas cuando la fotosíntesis se para. La luz del Sol y las noches frías del otoño hacen que la glucosa se vuelva roja.

Los marrones provienen del tanino, un producto de deshecho que se acumula en las hojas. Es una sustancia astringente, muy abundante en la Naturaleza, por ejemplo, en las hojas del té. La carotina permanece en las hojas hasta después de que desaparezca la clorofila, causando así, que las hojas cambien de verde a amarillo, a anaranjado o un color café. El marrón aparece en las hojas de, por ejemplo, los Robles.

Los árboles caducifolios se desprenden de todas sus hojas para prepararse para el invierno, renovándolas para librarse de los efectos causados por insectos, enfermedades, el tiempo metereológico... Por el contrario, los árboles perennes conservan la mayoría de las hojas durante el invierno, ya que éstas son resistentes al frío y a la pérdida de humedad. Como ejemplos, tenemos los pinos, abetos, encinas... Éstos árboles continúan realizando la fotosíntesis durante el invierno pero las reacciones son más lentas debido a las bajas temperaturas.

Si queréis tener en vuestro jardín algunas de las tonalidades anteriores, debéis tener en cuenta las gramíneas ornamentales, que se pueden colocar en macetas soleadas o cerca de los caminos, ya que consiguen aportar vitalidad al entorno. Este tipo de plantas necesitan muy pocos ciudados además de que no suelen enfermar ni tener plagas. Las más comunes son el pennisetum y el miscanthus (éste presenta coloraciones de follaje diferentes).

Entre otras plantas ideales para el otoño, tenemos las margaritas otoñales que poseen colores variados y que también requieren muy pocos cuidados. O la Hydrangea Quercifolia, que tiene muchas hojas verdes que en otoño se vuelven rojizas y moradas. Otras especies recomendadas son los Arces Japoneses o las bayas, siendo su variedad más recomendada los híbridos enanos, que poseen frutos rojos y flores amarillas.

 

Última actualización el Martes, 10 de Diciembre de 2013 16:44
 
¿Qué es la Xerojardinería?
Escrito por Ecogarden
Jueves, 08 de Noviembre de 2012 00:00
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La Xerojardinería es una técnica basada en obtener la máxima eficacia del medio, es decir, optimizar los recursos hídricos disponibles, empleando sistemas de riego más eficientes, disminuyendo las pérdidas por evaporación y utilizando plantas que consuman poco agua, no consistiendo esto en el uso exclusivo de cactus y otras plantas suculentas sobre terrenos empedrados. No se trata de no usar nada de agua para las plantas sino de buscar la planta adecuada para cada lugar.

Con la Xerojardinería conseguirá unas facturas de agua más bajas, mayor disponibilidad de agua para otros usos y poco o nada siega de césped además de un mantenimiento de su jardín menos costoso. Con este modelo de gestión y diseño de un jardín aprovechamos de forma óptima las precipitaciones, tenemos un jardín preparado para soportar estrés hídrico en época de sequías y además favorecemos hábitats de fauna de la zona al usar especies autóctonas. A cambio de estos beneficios, conlleva una mayor preparación, planificación y estudio de la zona, preparar la tierra y sobretodo cambiar la mentalidad de "utilizar agua para mi jardín" por "seleccionar especies en función del agua existente de tal forma que el mantenimiento sea lo más eficaz y económico posible".
Para crear xerojardines o jardines con bajo consumo de agua se pueden seguir las siguientes pautas:
  • Los suelos no deben ser ni arcillosos (pues retienen el agua) ni arenosos (que la filtran rápidamente). Hay que tratar de preparar suelos que retengan y aporten el agua que necesiten las plantas.
  • Elegir adecuadamente las especies de plantas, que en el caso de climas secos, serán plantas que no necesiten mucho riego. Muchos árboles y arbustos mediterráneos están adaptados a las sequías. Almeces, olivos o pinos mediterráneos; o arbustos como el durillo, las jaras y jaguarzos y el lentisco o aromáticos como el romero, los tomillos, salvias, el espliego o el cantueso.
  • Reducir la superficie dedicada al césped o concentrarlo en áreas donde haya algo de humedad aprovechando o creando espacios con sombra. Si queremos cubrir una zona podemos usar plantas tapizantes, gravas o cortezas; elementos que nos ofrecerán muchas posibilidades.
  • Cubrir algunas superficies del jardín con piedras, gravas, arenas o cortezas de árboles para reducir las pérdidas de agua por evaporación y para facilitar el control de las malas hierbas. Además, se pueden aprovechar para realizar diseños de jardín. Estos materiales funcionan como cubiertas naturales del jardín y su descomposición beneficia a la fertilidad del suelo. Por su parte, piedras y grava duran mucho tiempo.
  • Regar de forma eficiente. Hay que elegir la técnica adecuada para cada jardín, cada localidad, cada clima y cada estación del año. En los nuevos jardines, hay que diferenciar claramente las zonas que no necesitan tanto riego de las zonas con necesidades moderadas y las que necesitan mucho riego (que deberán ser las menos o inexistentes). Así, agrupando las especies por necesidad de riego se podrá regar adecuadamente. Así mismo, nunca hay que olvidar que regando en las horas de menos calor se pierde menos agua por evaporación. EL riego que se usa principalmente es por goteo, muy habitual también en la jardinería tradicional, ya que reparte el agua donde se necesita. Por lo tanto, no lo distribuye a toda una zona. Al concentrar el riego en una planta, el ahorro de agua es cuantioso.
  • Crear zonas de sombra para reducir la pérdida de agua de la vegetación que se ubica bajo su protección. En lugares donde hay mucho viento, que puede traer consecuencias negativas como desecar y erosionar las plantas, se deben crear pantallas con elementos vegetales.

Además del principal objetivo, que es ahorrar agua, la xerojardinería tiene otras ventajas. Una de ellas es que necesita menos mantenimiento: menor necesidad de tareas como cortar el césped, recortar setos o controlar malas hierbas, además de una necesidad menor de productos fitosanitarios.

Indudablemente, la xerojardinería no adquiere en las Rías Baixas y en el Sur de Galicia tanta importancia, como en otras zonas de España, donde los climas son más extremos y la cantidad de precipitaciones en forma de lluvia registradas durante todo el año, es mucho menor que en la Galicia atlántica. Aun así, la xerojardinería incide en la implantación de especies adaptadas a la zona en que se realice el proyecto.

Ecogarden Galicia tiene muy en cuenta este criterio a la hora de diseñar y proyectar un jardín. Especies como azaleas, abelias, brezos, aromáticas... son plantas que se adaptan perfectamente al clima de Vigo, Ponteareas, Nigrán... pudiendo sacar el mejor resultado ornamental de las plantas de nuestro jardín y ahorrando, a su vez, agua, abonos y aplicación de productos fitosanitarios.
Última actualización el Martes, 10 de Diciembre de 2013 16:43
 
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